|
|
|
CARLOS SEGARRA |
|
Disco-bar Buffalo |
|
14/03/08 |
| Ferrol (A Coruña) |
Amadísimos
hermanos en la canediano-rockera congregación:
Grandes son los dones que por su naturaleza y la nuestra nos ha
concedido esa divinomoníaca manifestación de la música que es el Rock.
Dones que como virtudes cardinales guían nuestros pasos en el
proceloso e imprevisible camino de la vida: unos oídos inquietos, un
corazón anhelante y una mente inconforme. Necesarios resultan estos
regalos para la práctica y vivencia de nuestra afición, enfermedad,
salud, perdición y salvación. En suma, que si no fuera por ellos, no
nos reconoceríamos a nosotros mismos ni por el forro de la chaqueta.
Compareció ante la creyente comunidad ferrolana, reunida para la
ocasión en la sala-templo Buffalo –que tan
acertadamente dirige el Padre Torres y su congregación- el Reverendo
Padre D.Carlos Segarra, gran
predicador eximio de las virtudes y eficiencias de la salvífica
revelación que es el Rock and Roll, armado de las palabras y sonidos
de los venerabilísimos Maresca, Leiber y Stoller, Lennon y Mccartney,
Fogerty, Brown, Hawkins, Farrar, Perkins, Parker, Heath, Chapman, F airchild
y la teología y dogma de los santos padres Presley, Cochran, Holly,
Dimucci, Taylor, Vincent y demás Santos maestros del Rock and Roll,
que le han precedido e iluminado. Procedió pues el Gran Duque y
Padrino del Rock hispano a desarrollar un devoto y exultante discurso
que, como decía aquel excelso y manco perito, resultó alto, sonoro y
significativo, en el cual rindió también homenaje a nuestros cercanos
hermanos Reixa y Dobarro, cantando sus reflexiones en código
vernáculo.
Explicar
esta prédica es harto difícil, pues si en algún instante tuvo verdad
el viejo aserto de que el todo es más que la suma de sus partes, fue
en este momento y lugar. La simple y llana exposición de los temas
disertados en esta magna interpretación resulta una declaración
injusta del contenido que allí se oyó, vivió, sintió y casi palpó. No
basta, ni es suficiente ilustración del tremendo tsunami que aporreó,
balanceó, y trató a su libre antojo y albedrío a la concurrencia,
tomando posesión de nuestros cuerpos, almas y mentes. Durante cuyo
exorcismo me fue dado contemplar y experimentar la resurrección en mi
carne del gamberro cabrón adolescente, macarra y exhibicionista, que
fui y que aun sobrevive en algún oculto recoveco o pasillo de mi
intelecto.
Entregado
pues a tales sonidos y palabras, acompañado de sus relevantes y
preparados hermanos Dom. Carlos López al contrabajo y voces, y Dom.
Wichy García de Maya a la batería y voces, el Rvdmo. Prelado del R’n’R,
doctor nada melífluo que receta pildorazos de buen sonido a los
rockadictos, derramó sobre nosotros la salvadora revelación a golpe de
voz y guitarra Grestch. Mensaje acogido con
deleite y placer por la anhelante afluencia de fieles que en grado
sumo presentes fueron. Provisto me fue observar la importante
presencia de jóvenes y gráciles Rockers –que habelos háinos en
la cofradía, aunque no den mucho en manifestarse a la vista pública-
hermanados con viejos y robustos rockeros en una íntima y
satisfactoria alianza de generaciones.
Agotados
por la expresión y fuerza de la Palabra de que eran vehículo, por tres
veces intentaron el eximio Patriarca y sus hermanos abandonar el
púlpito, y las tres fueron devueltos a él por unos devotos deseosos de
seguir escu chando
la Revelación rockera con que inundaba nuestras almas, corazones,
mentes y vísceras. Finalmente, en un golpe de sublime inspiración,
deleitó a los fieles con un capellazo en compañía del hermano García
de Maya. Entonces si, los concurrentes abrieron las hasta aquel
momento prietas filas, convencidos de que el R’n’R es uno y vario y de
que el Reverendo Segarra es su Profeta, marchando los exhaustos
misioneros camino de su merecido reposo y descanso.
Esperamos
del buen hacer del Abad Torres y su séquito más noches como esta. En
la que la música de Fra Diábolo inunde nuestras emociones y tome
posesión de nuestros anhelos. En el ínterin, que todos ellos, el
Profeta y sus hermanos, Su Paternidad Torres y los suyos y los
asistentes al magno evento reciban la bendición Leiber & Stoller y
cuarenta días de indulgencia plenaria, en los cuales puedan comer,
gozar, refocilarse y regodearse en la seguridad de que el hermano
Pedro Botero tendrá reservadas para todos las mejores y más modernas
calderas infernales, con vistas a las habitaciones privadas de Su
Satánica Majestad.
PD.
Espero que esta plática sea del agrado del Gran Profeta y que no se
cumplan sus vaticinios sobre el cambio de estado y salud de mis
extremidades andariegas, caso de que hubiese sido infiel y mi pluma
bífida a los allí vivido y sentido. En todo caso, sabed que moriré
feliz, rodeado del mayor y gozoso delirio que haber pueda.
¡Aleluya
(I love her so)! ¡Fai un sol de
carallo! ¡haiche
moito yé-yé !
|
EJERCICIOS ESPIRITUALES |
|
Mystery train
Twenty flight rock
Good rockin’ tonight
I’ll cry instead
The Wanderer
Bran new Cadillac
Everybody’s tryin’ to be my baby
Love me
Bad moon risin’
Shakin’ all over |
Some thin’ Else
Suzie Q
Drinkin’ wine spo-dee-o-de
Sleepwalk
Baby blue eyes
Summertime blues
Y luego ya se lió todo y vinieron una porrada de temas, entre los
cuales me acuerdo del “That’ll be the day” y “Peggy Sue”, sin
olvidar “Fai un sol de carallo” de Antón Reixa y “O tren” de
Andrés. Dobarro. |
Texto y Fotos:
CATAICA.
Ver fotos

|