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COZ |
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Disco-bar Buffalo |
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08/02/08 |
| Ferrol (A Coruña) |
Se han de confesar ante esta sacro-rockera inquisición
canediana no sólo las hermosuras, lindezas, saberes y virtudes que se
atesoran, si no también las ignorancias que se encubren bajo los
ropajes, gestos y maneras de rockero impenitente, endurecido, macarra
y más chulo que un ocho en pleno tratamiento de bulimia. Cuando Tony
Torres me anunció que iba a traer a Coz me quedé con cara de póker,
“si, hombre, si, los de Más sexy y Las chicas son guerreras”.
Pues nada, algo pujaba, una especie de escozor, por fermentar en el
fondo de mi memoria, pero no conseguía salir a flote. Hombre, si, me
sonaban las canciones (y a quién no), escuchadas hasta la saciedad en
no sé cuántas versiones de los años 80 y 90, pero jamás las había
relacionado con dicho grupo. Afortunadamente, los ignorantes de hoy en
día disponemos de Internet. Al llegar a casa me sumergí en la Red de
Redes, tecleé “Coz” en el Google y allí estaba su página web (www.coz.es).
Así que entré y comencé a bucear en las carátulas de sus grabaciones…
Sólo al topar con la portada del álbum “Duro” (1982) y ver
saliendo del water a Juan Márquez, en plan epifanía castiza de Phil
Lynott, cuando las compuertas de la presa que encerraba mis recuerdos
se abrieron y dejaron fluir y desparramarse a mi memoria.
Sospecho que ésta sea una situación habitual con este grupo. La cuestión
es que Coz se ha ganado, no creo que por voluntad propia (¿o si?),
todos los jodidos honores para figurar en la nómina de malditos del
Rock español. Esos de los que te suenan sus canciones, algunas, que
son clásicas dentro del repertorio popular, pero cuyo nombre permanece
en el limbo de las memorias colectivas, salvo para los muy del culto.
En esta situación tuvo no poco que ver la polémica sobrevenida durante
la grabación de su primer álbum, con resultado de l a salida de los
hermanos De Castro para fundar Barón Rojo. Polémica que, al fin y a la
postre, terminaría siendo bastante productiva para el horizonte
rockero español, al dotarlo de dos grupos de primera fila dentro del
entorno Hard-Heavy, pero que dejaría a Coz bastante mal situado en la
consideración de ciertos sectores de la opinión rockera de este país,
de lo que se derivaría una auténtica damnatio
memoriae. Rebuscando en la biografía del grupo, a uno le
queda la sensación de un cierto síndrome de Moisés, de haber llevado
al Rock hispano a la tierra prometida, pero de no haber podido entrar
en ella.
Surgidos de una actitud auténticamente prepunk, aunque sus orígenes
musicales y cronológicos no los ligasen para nada a los Rotten & Cia.,
sino más bien al Hard Rock y Rock Sinfónico de finales de los 60 y
principios de los 70, Coz fue el nombre que en 1974 decidió ponerse la
primera formación (Jesús Albeniz, Kanguro, Miguelo Jiménez y Juan
Márquez) de dicha banda como reacción a un ambiente empresarial que
trataba a los grupos de rock como si orquestas de fiesta de pueblo
fuesen (con todos los respetos a éstas últimas), exigiéndoles
pasodobles y jotas y no dejándoles tocar R’n’R, que era para lo que se
habían juntado. Advertencia, pues, a los promotores para que supiesen
lo que se iban a encontrar, aunque ello les costase a estos rockeros
tener menos trabajo, pero al menos más estimulante. Posteriormente se
disolverían en Kafrú y Mad y de nuevo volverían a rehacerse con los
hermanos De Castro y el retorno de Márquez, con fichaje de Cutu de la
Puente. En el 79 editan el single “Más sexy”, luego vendría el
mencionado egreso de los De Castro, así como el resto de la historia
del grupo con miembros como Tony de Juan, Eduardo Pinilla, Enrique
Ballesteros, Juan Carlos Redondo “Snoopy”, Mario de Benito, Antonio
“El Ruso”, Miguel Ángel “Cachorro” López Escámez, Antonio G. Tejada “Napy”,
Juan Olmos, Javier Mira. Su época de máximo esplendor se sitúa entre
1979 y 1984, entre los singles “Más sexy” y “Romper la red”,
con álbumes “Más Sexy”, “Las chicas son guerreras”,
“Duro” y “Legítima defensa”, fase que se cerraría en 1987.
En 1989 volverían a reunirse bajo el nombre de Travesura, para grabar
un álbum homónimo. Luego entrarían en una especie de existencia
vegetativa (recopilatorio “Hasta que la suerte nos separe”),
parón incluido entre 1996 y 2004 (recopilatorio “Amigo mío”). A
finales del 2007 se encontraban de nuevo en estudio para la grabación
de “Revuelta”. (Fuentes:
www.coz.es,
http://es.wikipedia.org/wiki/Coz y
www.popes80.com/grupos/COZ.htm).
Habiendo leído los temas escritos por Juan Márquez (gran debilidad mía,
esta de las letras), los he encontrado en gran parte nada
complacientes (con la sociedad, con el poder político del signo que
sea, etc.) lo que hasta cierto punto desmiente esa leyenda de vendido
al mercado que se le ha forjado (otras cosa es que conociese a éste
como pocos en el país). Es más, textos como “Capitán Araña”,
“Legítima defensa”, “Abran fuego, hagan juego” o
“Imagínate porqué” me han parecido mucho mejores que los t an
publicitados y afortunados himnos generacionales que todos conocemos,
que desde luego me parecen bastante más comerciales, sin negarles los
méritos. No soy quien para hacer comparaciones sobre cual es mejor o
peor, pero el bajista de Coz es un letrista que me convence con esa
mala leche subliminal y, más que existencial, esencial. Y el resto de
las consideraciones se las dejo al juicio de la Historia.
El grupo, formado por Enrique Ballesteros (batería), Juan Márquez (bajo
y voz), Cachorro y Napy (guitarras), sobre las 00.00 h ya se
encontraban dentro de la sala. Hubo que esperar un poco hasta que la
gente se fue reuniendo. Era sábado y en esas fechas en Ferrol se
celebra el Entierro de la Sardina en el barrio de Ultramar, justo
donde tiene su inmueble la Buffalo, los bares y tascas estaban a
reventar y la peña tardó un poco en llegar al local después de comerse
sus buenas raciones y largarse sus buenas tazas de ribeiro o rioja.
El aforo resultó un poco menos que en ocasiones anteriores,
acrecentado por el hecho de que el respetable parecía tener en aquella
más querencia a la barra que a situarse delante del escenario (nunca
mi trabajo fotográfico fue tan fácil). Posiblemente por esa falta de
realimentación público-banda, el concierto resultó de un nivel más
bajo que las expectativas que me había creado. El caso es que no noté
al público muy receptivo o expresivo, salvo los dos o tres que siempre
lo están, caiga lo que caiga. Asimismo el grupo no terminó de arrancar
el feeling, solamente cuando tocaron los dos clásicos ya
mencionados de los 80’s la asistencia pareció cobrar un poco de vida.
Bien es cierto que la voz de Márquez no es lo que era (la mía tampoco,
pero yo no canto, bueno, con la boca quiero decir), el tiempo no pasa
en balde (hay un vídeo en el Youtube de su actuación en “Aplauso” que
puede servir de comparación). Repasaron todas sus grabaciones entre el
79 y el 86, con temas como, aparte de los consabidos, “Llévame
contigo”, “Imagínate porqué”, “Bate de béisbol”,
“Abran fuego, hagan juego”, “Legítima defensa”, etc.
Incluso comenzaron con temas de su próximo trabajo “Revuelta”,
pero no fueron más allá ante el resultado obtenido. El caso es que Coz
tiene elementos para hacer mucho más, un trabajo a la batería
contundente (¿quién le va a enseñar algo a estas alturas a D.
Enrique?), unas guitarras estratosféricas a cargo de Cachorro y Napy.
Tal vez con otra voz… (discúlpeme usted D. Juan, ya sé que sabe mucho
más de esto que mi humilde menda, pero es mi opinión de aficionado).
En fin, que a ver si en una próxima vez, y en mejores condiciones
ambientales y escénicas puedo apreciar mejor el trabajo de esta
veterana banda, su historial lo merece.
Texto y Fotos:
CATAICA.
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