|
|
|
III CONCENTRACIÓN FURTIVA |
|
SUGAR MOUNTAIN + LA DURANGO
EXPRESS |
|
Auditorio de O Pasatempo |
|
10/05/08 |
| Betanzos (A Coruña) |
Furtivos
organizaron su concentración anual en el auditorio de O Pasatempo de
Betanzos, con la inclusión de actos típicos de estas efemérides y, lo
que más importa a nuestros efectos, conciertos. El día 9 actuaron Los
MU2, ya conocidos en esta web, y el 10 tocaba actuación de los
pontevedreses Sugar Mountain, de lo más granado de la nueva ola del
Rock galaico, y de los ferroláns La Durango Express, toda una garantía
en este tipo de eventos. Asistí invitado por estos últimos (“vente”,
me comentó Tony, “así podrás ver nuestro show más completo y a lo
grande”, esas serían sus palabras más o menos) y en compañía de los
Doom Crew, cuyo chapter gallego, al que pertenecen algunos miembros
del grupo, está organizándose en estos momentos.
Lluvia, lluvia y
más lluvia, no de la mala, sino de la que contenta a cualquier
agricultor, me frotaba las manos pensando en el vino que podía tener
mi padre en septiembre. Si no vienen heladas tardías, da el sol cuando
debe y la lluvia final en su justa medida (¡coño! como se parece la
viticultura a la música: ritmo y armonía). Para este género de
celebraciones el agua atmosférica sienta fatal, resta asistencia, por
no decir los peligros que añade en la circulación viaria general y a
dos ruedas en particular. En fin, que el susodicho meteoro aguó (jeeee)
bastante la fiesta, sustrayendo presencia y lustre. Aunque al final,
dadas las circunstancias, no quedó mal del todo y la asistencia fue
bastante aceptable. Hasta me encontré con algunos conocidos de
Ourense.
A lo que íbamos.
Llegamos al sitio sobre las 6 de la tarde. Asistí a la prueba de
sonido de La Durango. Luego dejamos a los Sugar en la misma y nos
fuimos un ratillo hasta la barra para remojar el gaznate con alguna
rubia (jaaaaa) y charlar con los conocidos. Finalmente nos dirigimos a
la carpa de la cena para dar buena cuenta del caldo gallego y del
churrasco. Durante
el café asistí de nuevo a la composición del set list, esta vez en un
pedazo del mantel (la otra vez fue en una servilleta, vamos
mejorando).
De retorno al
auditorio, los Sugar Mountain ya
habían arrancado con su actuación: José Salgado (batería), Nestor
Busquets (percusión), Rubén Álvarez (bajo), Isaac Campos (órgano),
Yago Carreño (guitarra y voces) y Javier Ruano (guitarra y voces)
ejecutaban un repertorio basado en sus dos albúmes “Hand crafted
tunes” (2004) e “In the raw” (2006) y algunos covers como, por
ejemplo, Tom Petty (“You wreck me”, “I won’t back down”…) y The
Yayhoos, que no en vano dos componentes de estos últimos, Dan Baird (exGeorgia
Satellites) y Eric “Roscoe” Ambel (exDel-Lords) han estado a los
mandos de producción de esos artefactos sonoros. Power Pop-Rock
vacilón con alma de Rhythm’n’blues poderoso y saltarín. Tal vez el
sonido no fue justo con ellos y sonaron un poco blandos para las
necesidades de la convención a la que asistíamos. Estos problemas, en
otros aspectos, también se repetirían en la actuación siguiente.
Y llego el
momento de La Durango Express.
Unas semanas después de su última actuación en la sala Buffalo tenía
oportunidad de verlos de nuevo. Anxo Saavedra (batería), Victor Gacio
(bajo, sustituido en la anterior ocasión por Jacobo Vilariño), Tony
Torres (guitarra) y BJ Jaiber (guitarra y voz), en escenario grande,
lo que les daba más cancha y oportunidades, sobre todo a Tony y BJ, de
desarrollar el animal escénico que llevan dentro. De todas formas la
lluvia había hecho que algo de agua se colase hacia adentro y que
parte del escenario estuviese bastante regada, lo que reducía el
espacio de actuación por motivos evidentes de precaución.
Asistía yo
esperando que le diesen cancha a temas propios grabados en sus dos
álbumes, pero ni por esas. Desde la confección de la chuleta quedó
claro que iba a ser otra velada de covers. La razón me la dio Tony,
son trabajos antiguos que no quieren estirar más teniendo previsto
como tienen en un futuro más o menos próximo entrar de nuevo en
estudio para grabar cortes nuevos, de los que hay a porrillo para
elegir. Puestas así las cosas, el combate abrió fuego con Fogath
(fuego con Fogath, joope!) y continuó por esos derroteros, más o menos
los mismos que ya habían sonado en el concierto la noche de Buffalo,
con cambios en el orden de las canciones y supresión de alguna que se
había interpretado en aquella ocasión (Lenny Kravitz se cayó).
Revisitaron a Johnny Winter (2), Alb ert
Collins, ZZ Top (2), Carlos Santana, Grand Funk, George Thorogood,
Jimi Hendrix, Ted Nugent, Stevie Ray Vaughan (2), Gary Moore y Rick
Derringer. Demostrando una vez más la explosiva coctelera blusera,
rocksureña y hardrockera que llevan en las vísceras. Blues-Rock
musculoso por lo contundente, visceral por lo auténtico y endemoniado
por lo convincente.
Lo que si varió
con respecto al concierto de Buffalo fue la presentación del grupo,
más “cuidada” respecto a su estilo. Los que los vieron el año pasado
en As Burgas saben de lo que hablo, con esos sombreros estilo sureño
apretado. No, en esta ocasión Tony no llevaba la chupa de flecos que
tanto llamó la atención entonces (echa el freno tío, que esto no es
Cibeles). También cambió la desenvoltura de los miembros por la
escena. Aprovechando las oportunidades que brindaba un escenario
grande, aunque coartado en su superficie por tener una piscina
espontánea en parte de él, los componentes frontales del grupo se
movían a sus anchas, dando rienda suelta a la expresión corporal que
la música les metía en el cuerpo, especialmente BJ y Tony. Anxo ya
tenía bastante con darle a los cachivaches que tenía delante, y
mientras no se invente la plataforma levitante… (jeee). Invitaron al
coruñés Little Albert de Little Albert Boogie Band a compartir tablas,
lo que hizo durante dos o tres temas.
A Tony suelen
apodarle el “cuatro cuerdas” por la circunstancia constante de que
siempre da en rompérsele alguna. En esta ocasión no ocurrió, ¡se le
fastidió el instrumento! Tocado de todas las maneras y posturas
posibles (steel, fricción con el monitor), y con caña e intensidad, el
pobre dobro no pudo más que hacer crack, obligando al propietario a
cambiar de avío en medio del tema (“Back to de bone”, una canción
infernal para un utensilio directo al Averno). Antes de eso “Johnny
Guitar” o “Tush” ya habían sonado como metralla ardiente disparada por
un cañón de la Guerra de Secesión. Posteriormente la Casa Roja del
Gran Zurdo Hendrix o “Cat scratch fever” del iluminado Nugent rompían
con la pana sónica. “House is a rocking” del dios Vaughan sonó a mis
oídos deliciosa, hiriente, cachonda y cañera, no es extraño que
durante años fuese mi tema de cabecera (una composición rara en la
producción de SRV, todo hay que decirlo).
Entre todos no
consiguieron cambiar el carácter húmedo de la noche, pero al menos si
ponerla caliente (húmeda y caliente, sólo nos falta el blanco satén,
jolines).
|
SET LIST |
| SUGAR MOUNTAIN |
LA DURANGO EXPRESS |
Not your business
Foolish games
Blame me
Back on track
Queen of the blues
Black cat woman
Good thing’s gone
Hippie porch
I feel down
Running around
Meet me |
I just want to make
Johnny Guitar
If you love like you say
Tush
Black magic woman
We’re an american band
Bad to the bone
Red house
Siked and tired
Cat scratch fever
Pride and joy |
Texto y Fotos: CATAICA.
Ver fotos

|