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MYSELF + NOC |
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19/01/08 |
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Pub Code |
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| Ferrol (A
Coruña) |
Quede una cosa
clara para quienes vengan en leer estas líneas de no rigurosa y,
pretendidamente, irreverente crónica: no soy, ni he sido jamás, ni
creo que llegue a serlo, lo que se dice un metalero, efectivamente he
degustado los productos sonoros de intérpretes de lo que se ha
etiquetado como Heavy Metal: Iron Maiden ha sido uno de los grupos
responsables de mi adición al R’n’R, después de la inoculación de
dicho virus por obra y gracia de Leed Zeppelín y Deep Purple, allá por
los lejanos 1975 ó 76 (Manoliño, fui yo el que te levantó las cintas
que trajiste de la mili, cosas de hermanos pequeños), eso es cierto,
pero también AC/DC, Los Ramones y Sex Pistols. Como buen proyecto de
historiador que era, llevado por la curiosidad inicié un viaje al
pasado para ver de donde venía aquello y me topé de bruces con los
seventies, los sixties y los clásicos de los 50’s, y con la madre del
cordero: el blues y el Rythm’n’blues.
A la
vuelta del viaje, hinchado hasta el vómito de tanta ciencia histórica,
muchas cosas habían cambiado ya. Me encontré la casa ocupada por
Motörhead, Metallica, Slayer, Megadeth, Anthrax… y todo un sinfín de
nombre apocalípticos que parecían salidos de una lectura paranoica de
la Biblia o, directamente, del mismísimo Necronomicón hasta el culo de
anfetas y ácido, sino de “El Ingenioso Hidalgo Don Quixote de la
Mancha” cabalgando a lomo de camello. Y que el primigenio universo
metálico se había descompuesto en un sinfín de palos con nombres de
sospechosa sonoridad farmacopéica: trash, speed, death, black... Así
que me perdí la fiebre metalera que otros de mi generación si han
experimentado.
Dicho
esto, es de justicia reconocer que de todas formas lo metálico ha
formado parte de mi vida, o de su banda sonora, y siempre hay algún
tema de los de Kilmister, Hetfield y cía. que me priva o en el que
encuentro el espíritu del R’n’R que siempre he buscado, que cambia la
forma pero no el fondo. Y es que si las almas gemelas transitan por
los mismos caminos (autopistas al infierno) acaban encontrándose en
sus diferencias.
No estaba
la noche para muchas alegrías festivas, el cuerpo se resentía de mi
batalla campal de la anterior en el concierto de La Guardia y, encima,
había tenido que venir a pata pura desde Narón hasta el mismísimo
centro de la ciudad exdepartamental (zeñores der Gobierno: a vé pa
cuando arreglamo los trazportes entre Naró y Ferró, vámo, que digo yo
que un auto bú
nozturno no vendría na má, no zé zi mezplico). El concierto de los
coruñeses NOC y de los ferroláns Myself estaba anunciado para comenzar
a las 10:45 h o así, y yo llegué más bien cerca de las 11:30 o las
12:00, por fortuna las cosas iban retrasadas y los NOC todavía estaban
ultimando la prueba de sonido.
El evento
comenzó, finalmente, pasadas las 12:30, más bien cerca ya de las
01.00. Los primeros fueron NOC,
que estrenaban cantante: Alexis, con Julián al bajo, Oscar a la
guitarra y Miguel a la batería y (jeje) percusión vocal. Base rítmica
metalera mezclada con melodía hardcore y fraseado rap y hip-hop sobre
letras no exentas de cierto octanaje poético (digo yo). Alexis
utilizaba un trípode para tener las letras delante, lo cual le daba un
cierto aire de cantor de cámara, muy curioso en el entorno que le
rodeaba. Entre los temas de “Umbelieveable” y “Rata’s’ong”, Miguel, el
batera, realizó un número de lo que yo bauticé como “percusión vocal”
(cosa que le hizo bastante gracia cuando hablé con ellos) que me
recordó al de “Loca Academia de Policía”, salvando las distancias.
Grupo interesante y a seguir, bastante alejado de los cauces que yo
suelo nadar, con letras realmente buenas.
Y subieron
(es un decir, las “tablas” estaban al ras del suelo, en íntimo
contacto con el respetable) los Myself.
Capitaneados por Yvan (voz), con la potencia rítmica de Christian
(batería) y Fran (bajo), arropados por el poderoso trío de guitarras
de Montxo, Lloymi y Markos. Desatose la “Lokura” y la Apocalipsis
sobre la Tierra (al menos sobre el trozo que era el Code). Practican
un estilo más homogéneamente metálico, yo diría que black o death
metal con
resonancias góticas (corríjanme los entendidos). Letras entre
intimistas, paranoicas y obsesivas, com o escritas por un Juan de la
Cruz poseído por el lado tenebroso de la mística, fraseadas por un Yvan, dueño de una voz a ratos melódica y a ratos totalmente screamer,
que demostró una capacidad gigantesca para dominar la escena no sólo
en las (ejem) tablas sino en todo el local, ya que, aprovechando las
posibilidades que le brindaba el micro inalámbrico, recorrió todo el
espacio, recurriendo incluso a cabalgar furiosamente la barra cual
poseído Wotan (Odín, joder), haciendo partícipes a los asistentes de
sus discursos sonoros, buscando la complicidad y hasta el delirio de
un público entregado. En un concierto de otras características, más
alejado del público, me lo imagino corriendo por el escenario de una
esquina a la otra.
Me comentaba
Yvan, una vez finalizado el bolo, que después de aquél tocarán en la
TNT de Santiago de Compostela (3 de febrero) y luego viajarán a
tierras viguesas para grabar el que será su primer Cd oficial, para el
que tienen un elenco de veintipico letras a elegir. En suma, una noche
interesante, que me deparó conocer a gente que circula por otras
direcciones diferentes de las que uno sigue, lo cual no deja de
resultar enriquecedor y ampliador de horizontes. ¡Ah! resultó curiosa
la disposición de la línea de amplificadores delante de los bateras,
lo cual hacía parecer que tocaban tras una barricada.
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Set List NOC: |
Set list Myself: |
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Noc
Alas negras
De tu mente
Nuevo orden criminal
Chicken dolo
Óyeme
Otra vez
Umbelieveable
Rata’s’ong. |
Lokura
Mentes dormidas
Esta vez
El día que dejé de ser humano
Si hubiese perdido
Voluntaria
Esfera
Sobre el cristal
Volver a empezar
Oscuridad
Cuervos. |
Texto y Fotos: CATAICA.
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