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PADEL ROCK |
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Disco-bar Buffalo |
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12/04/08 |
| Ferrol (A Coruña) |
De nuevo otra
noche de versiones, pero en esta ocasión no se trataba de un
repertorio monotemático. Padel Rock no rinde homenaje a un único y
exclusivo grupo –tampoco lo hizo en su día La Durango- sino a toda una
década, esos años 80 que, para bien o para mal, tanto significaron en
el recorrido de la música popular de este país. Formados en 2006 al
amor de un buen churrasco (que las cosas que empiezan con el bandullo
cheo, empiezan bien) y en torno a una común afición al Padel y al
Rock, que les terminaría dando nombre, lo que debía haber sido una
reunión ocasional para un concierto festivo-musical, acabó siendo un
proyecto a largo plazo para disfrutar de lo mejor de aquella década,
la segunda (y auténtica) prodigiosa de la historia del Pop-Rock
hispano, con alguna que otra incursión en los 90.
Sobre las 00.30
pasadas comenzaron su liturgia festivo-rockera esta banda de fans del
Rock y del Racing de Ferrol, afiliada a la peña “El Clan Ruso”.
Cerrando la alineación Marcial, poderoso batera de otra era (exLimones);
luego de enlace Pablo, cañero bajo del carajo, y por delante, el grupo
salvaje, incendiario de diario, la barricada frontal de guitarras
Gretsch que en ocasiones devienen Fender, a voces y coros, Yago, Coke
y el “Súper” Alberto. Arrancaron sin concesiones, golpeando duramente
(un, dos, tres, a la mandíbula), con Los Rebeldes y su “Quiero ser una
estrella”, inicio Rockabilly para fusilarnos a los de abajo, que ya
comenzábamos a movernos haciendo la ola (o algo que se le parecía).
Continuaron más poperos con Mamá (“Chicas de Colegio”) y así iban
desgranando temas de esos que están insertos casi en nuestra memoria,
sino genética, si profunda: Los Ronaldos, Ariel Rot, Los Nikis, Alaska
& Dinarama, El Último de la Fila, Los Rodríguez.
Al llegar más o
menos al noveno tema, La Guardia (“Mil calles llevan hacia ti”), la
ola se había convertido en una seria marejada que golpeaba
insistentemente el malecón del escenario, amenazando con desbordarlo.
Otra vez Los Rodríguez, Nacha Pop, Los Secretos… el grupo funcionaba
con un reloj suizo en lo relativo a la precisión y proporcionando una
buen a
esmorga en lo relativo a la juerga y fiesta. Más o menos al
decimocuarto tema, Los Piratas (“Años 80”), la marejada era ya una
tormenta del copón que rompió por primera vez las imaginarias barreras
de contención y subió al escenario. Parte de la sección femenina de la
asistencia se encaramó a las tablas y comenzó a hacer coros y
gorgoritos, acompañando al grupo (¡jooope! ¿porqué no fui músico?;
bueno, si, la coña de la muñeca chochona tal vez estuvo de más –que
aguafiestas eres, Carlitos-). Y seguían… Hombres G (¡Vade Retro!¡yuuuyu!),
La Unión, otra vez Los Secretos, Loquillo & Trogloditas y La Frontera.
Comienzan el bis
con “Sabor de amor”, de Danza Invisible, demostrando que pueden
tocarle a todos los palos de La Movida, siguen con Joaquín Sabina…
para finalizar tan Rockabillys como empezaron con “Eres especial”.
Quieren bajarse, pero ¡atención!, no les dejan, el público comienza a
corear a viva voz “¡Siniestro! ¡Siniestro!...”. Así que vuelven a
empuñar los avíos y, totalmente fuera del set list, arremeten con un
largo medley de Siniestro Total. La tormenta se ha convertido en
huracán arrebatado que arrasa entre el respetable y accede al
escenario. De nuevo el mismo sector femenino irrumpe en medio de las
tablas, desplaza a Coke que tiene que irse a cantar al micro de Yago,
y toma posesión del mismo centro para hacer coros. En medio se produce
el estallido del himno del Racing (o de uno de los cánticos del Clan
Ruso, yo que sé, a aquellas alturas estaba pedo y sólo había bebido
una copa de buen bourbon, o sea, pedo de emociones). Ahora si,
finalizan, con Rosendo, unos maestros tocando al Maestro (“…Déjame que
toque para ti… eres tú mi artista preferido…”).
Gran noche, como
saben seleccionar la Buffalo y proporcionar los grupos de vienen a
ella. Muy buen trabajo de voces, me dijo un pajarillo que Yago y
Alberto son capaces de clavar las armonías de los Fabs Four de
Liverpool, y yo, como Santo Tomás (científico que es uno), digo que
quiero verlo y oírlo. Alucine con Alberto: sea con la Grestch o con la
Fender, clava las notas, los tonos, los semitonos y todo lo que se
tercie, como buen pistolero del Rock o, mejor aún, como un artístico
carpintero ebanista. Muy buena selección de temas (Hombres G, ¡agg! es
que le tengo alergia a los del jersey a rayas); sólo una pequeña
observación, chavales, a ver cuando hacéis algo de Los Suaves, que
también os quedan a mano (jeje, aprovechando que el Pisuerga pasa por
Valladolid, el Barbaña y el Miño por Ourense, el Cañotas por Fene, y
el Xuvia por Narón…).
SET LIST
Quiero ser una estrella
Chicas de colegio
Por las noches
Baile de ilusiones
El imperio contraataca
Perlas ensangrentadas
Insurrección
Mi enfermedad
Mil calles llevan hacia ti
Me estás atrapando otra vez
Chica de ayer
Si, si
Ojos de perdida
Años 80
Sufre mamón
Lobo hombre en París
Déjame
Ritmo del garaje
Pobre tahúr
Sabor de amor
Princesa
Andrés
Eres especial
MEDLEY SINIESTRO TOTAL
ROSENDO.
Texto y Fotos: CATAICA.
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