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PINKTONES |
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Sala Capitol |
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08/02/08 |
| Santiago de
Compostela (A Coruña) |
El día 8 de febrero la Sala Capitol de Santiago de Compostela se tiño
de rosa. Los Pink Tones hacían acto de presencia en la ciudad del
apóstol. Se trata de una formación, que hace versiones del legendario
grupo británico Pink Floyd. Por mi parte hice todo lo que estuvo en mi
mano para asistir a la cita ya que por la parte que me toca soy fan
con mayúsculas de los británicos. Mi duda era saber si estos chicos se
habían metido en un berenjenal de tres pares de collóns y tenía
curiosidad de como iban a lidiar un toro de estas dimensiones. Todos
sabemos que Pink Floyd se caracteriza por sus efectos, la dificultad
de sus canciones a la hora de ser versionadas y sobre todas las cosas
el ambiente o clima que consiguen crear tanto en sus discos como en
sus directos desde hace décadas. Los fans de este grupo tenemos muy
interiorizados estas canciones y bueno aunque las comparaciones son
odiosas si exiges un mínimo cuando alguien decide acometer la empresa.
Pink Tones es un grupo
más o menos reciente con una corta trayectoria, pero a pesar de este
dato han entrado con toda la fuerza en el mercado. Solo hay que
consultar su Web y te das cuenta que las cosas que se hacen alrededor
de esta formación tienen buen nivel, todo ello provocado imagino por
tener, por supuesto, los apoyos económicos necesarios para llevar a
cabo este proyecto. En tan poco tiempo ya tienen un DVD del copón en
el mercado y sus directos, equipo y en resumen todo su show como
comentaré a continuación tiene un buen nivel.
El show empezó con humo, continuó con humo y acabó con humo.
Pido disculpas por la calidad de las fotos ya que a mi cutre
minicámara de aficionado se unió el puñetero humo que hizo que las
fotos tuviesen una corinilla de humo que impide ver claramente, además
de provocar una pequeña alergia en mis ojos que poco a poco el cuerpo
fue asimilando. Pues bien con humo, los Pink Tones hacían acto de
presencia muy sutilmente y con la sala Capitol petada a pesar
de
los 25 eurazos que cobraban en taquilla. Se arrancaron y desde un
principio el teclista se hizo omnipresente, ¡que pasada! El solito se
bastaba para crear el clima floydiano necesario para disfrutar y que
es la esencia de este tipo de música. En todos los temas envolvía a
todos los músicos y a todos los presentes con sus largos acordes a las
teclas. A todo esto hay que añadir que el cantante y guitarra lo hace
fenomenal. Interpreta a la voz los temas de forma muy decente y te
olvidas que no es Gilmour el que canta. Además él se encarga de la
guitarra tanto rítmica como solista y de todos los efectos que por
cierto, eran un porrón, que salían desde las 6 cuerdas. Con sus dedos
y su multiefectos consiguió simular todas las canciones de los Floyd a
un buen nivel.
El bajo
acompañaba y bueno sin un gran compromiso acometió su tarea
decentemente. Quizás sea en la batería donde eché de menos la esencia
del sonido Floyd, pero bueno ahí estaba el teclista para envolver y
clavar los temas. Tanto el teclista como el guitarra no solo intentan
ser una copia de sus respectivos en Pink Floid ya que sobre todo el
primero se sale magistralmente del guión y hacen giros en los temas
que no son una fotocopia de los originales. Un alarde de imaginación
en las teclas del que salió a mi modo de ver como el integrante que
llegó a un nivel más alto en el show. El guitarra tiene un registro
muy extenso a nivel de efectos, de hecho hubo un momento que dejó su
pedalera para coger un instrumento que funcionaba por ondas y poniendo
sus manos a un metro de dicho instrumento y moviéndolas conseguía un
efecto como el de tocar una guitar. En fin un friki de la electro
sónica.
Y por
supuesto no nos podemos olvidar del encargado del único metal que
lleva el grupo, el saxo. Aunque sus intervenciones son contadas pero
no por ello menos importantes, sale 3 o 4 veces en los temas donde
los Floyd dejan paso a este instrumento, es
suficiente para darse cuenta que estamos ante un gran músico que
ejecuta las melodías a la perfección además de tener ese “don” de
comunicar al público lo que hace, dejándonos a todos paralizados y
consiguiendo empapar a todo el respetable de una atmósfera “rosa”. En
algún pasaje también adorna con su mano izquierda en las 6 cuerdas al
cantante en armonías y melodías. Todo un lujo y una seguridad tener a
un músico de esta altura acompañando al grupo en únicamente
determinados fragmentos del show.
Todo ello
aderezado por un magnífico trabajo a los mandos de las luces, de hecho
el técnico de luces creo que es un Pink Tone más. Se desplegó buena
parte en este sentido de los efectos visuales que llevan los Floyd
originales: laser, humo, flash etc, además y lo más importante que
dicho juego de luces era muy acorde con cada uno de los temas. Todo
ello unido al muñeco gigante que hizo presencia, como no, en “Another
brik in the wall” en la parte final del concierto. Un muñeco copia del
famoso Teacher que aparece en la película y video archiconocido “The
Wall”. El muñeco ocupaba buena parte del escenario de la Capitol
destacando en altura, llegando a medir aproximadamente 7 u 8 metros
haciéndose muy intimidatorio con sus luces en los ojos que apuntaban
directamente al público. Se deduce que estos chicos no pueden
desplegar este show en cualquier sala.
Del repertorio nada que decir, fueron 2 horas y media en el que
repasaron todos los temas que a un fan se le puedan venir a la cabeza
de la legendaria banda. Desde “Medle” hasta “The Division Bell” la
autopista se llenó de hits de los Fluido Rosa. Mencionar a modo de
crítica que el precio de la entrada me pareció excesivo por mucho
desplazamiento de medios y buen hacer de los integrantes.
Imagino que los Floyd estarán orgullosos de que gente como Pink
Tones arrastren sus temas por los escenarios de nuestro país, aunque
en un futuro la cosa apunta a tierras más lejanas.
Texto y Fotos:
IN THE
NIGHT.
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