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SYMPHONY X + CIRCUS MAXIMUS + DREAMSCAPE |
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Sala La Riviera |
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01/03/08 |
| Madrid |
Segundo round de este fin de
semana intenso, ¿cansancio?, ¿que es eso?, viendo a bandas de este
calibre no existe el cansancio, como el dicho famoso que dice “sarna
con gusto no pica” lo aplico a esto, o el “no hay dolor”, ojalá todos
los fines de semana fueran igual de intensos y con tanta calidad como
en este. A las 19 h. estábamos citados para poder entrar, puntualidad
a tope, esta vez fuimos el equipo de Doble Eclipse al completo, Mario,
Santi y un servidor, mucha gente conocida en el concierto de diversos
medios, pero poco tiempo para charlas, ya que a las 19:15, con la
gente aún entrando, saltaban al escenario el primer grupo de esta
noche.
Dreamscape, que tuvieron
poquita luz, peor sonido de la noche y un concierto de 35 minutos,
empezaron con ““Clockwork” con muy poquito público y por ahora muy
frío, continuaron con “Thorn in my Mind” y “Deja Vu”, la gente
empezaba a despertar gracias a la entreg a de su cantante Mischa Mang,
que no paraba ni un segundo de moverse y irse hacia delante para estar
lo más cerca posible de las primeras filas, dejando a los fotógrafos
casi sin fotos por la oscuridad en la que se metía, por que si se sale
de donde está el pie de micro no se le veía, pero bueno se hizo lo que
se pudo, que fue poco.
Seguía entrando gente y ellos continuaban la descarga con
“Somebody” y la más celebrada “Infectec Ground” donde las primeras
filas les dieron un poco de calor a la banda, que estaba haciendo un
concierto correcto, sin más, ya que, salvo el cantante los demás poco
se movían. Para terminar el mini show nos tocaron “When shadows are
Gone”, gran tema para terminar, con un gran solo de guitarra y batería
a la vez, sin duda el tema más aplaudido de la noche, a pesar de la
poquita gente que aún estábamos allí, acabaron a las 19:50. Concierto
correcto, sin más, que podría haber sido mucho mejor, sólo con que
hubieran sonado medianamente bien, que no fue el caso, se escuchaba en
muchas fases una amalgama de sonidos que no se sabían de donde venían,
algo que ya es alarmante en este Sala.
Después de quince minutos de cambios en el escenario y siendo las ,
le llegaba el turno a Circus Maximus,
que para mucho era la gran atracción de la noche, sobre todo por el
gran trabajo del año pasado “Insolate”, un de los mejores del año en
su estilo progresivo, que como dicen los entendidos en la materia, si
no sacaran disco los grandes del género, dígase los propios Symphony X
y Dream Theatre, sería el mejor disco, pero aun así, la banda promete
mucho y no hay duda que si siguen por este camino se convertirán en un
grupo de referencia, si siguen la senda marcada por este último
trabajo, que derrocha calidad a raudales.
Empezaron con los tres primero temas de su último trabajo,
““A darkened Mind”, “Abyss” y “Wither”, comienzo de lujo para los
enamorados de este último trabajo, aunque con sonido bastante
mejorable, con una voz de Michael, bastante baja y en fases con
mezclas de sonidos que no se sabían de donde venía, como en el
anterior concierto, eso sí, Michael entregado al igual que el resto de
la banda, con un Mats a la guitarra, perfecto, sin mucha movilidad ni
espectacularidad pero haciendo un concierto más que digno, al igual
que el resto de la banda, con un más activo Glen al bajo y un gran
batería Truls Haugen .
El show
continuaba con “Sin” en donde quiero destacar el grandiosos solo que
se marco el Sr. Mats, dejando a más de uno con la boquita abierta. A
todo esto la gente seguía entrando pero en menor cantidad, pero ya
disfrutando de la gran banda que tenían encima del escenario. Llegamos
a unos de los momentazos de la noche con “Arrival of Love” gran temazo
con unos buenos coros a cargo del batería Truls Haugen y una respuesta
del público fantástica, comentar que este tema puede ser el menos
“progresivo” con un estribillo pegadizo y unos riffs que se quedan
desde la primera escucha, uno de los grandes momentos del concierto,
con el público dando palmas y animando a la banda, como se merecía.
Para terminar con su show nos tocaron “Ultimate Sacrifice” y
“Alive”, donde tuvieron tiempo para grabar al público con una cámara
de video y sobre todo, otro gran solo de guitarra, una demostración de
tapping y sweep picking, entre otras a cargo de Mats, que dejo bien
clarito, que es un guitarrista con una calidad asombrosa, nombrar
también a Lasse Finbraten teclista, que estuvo ahí aunque en un
segundo plano. Dando por finalizado el concierto a las 20:45.
En definitiva un buen concierto de Circus Maximus, algunos
esperaban un poco más de Michael a la voz, aquí no sonó muy
contundente y más bien guardándose fuerzas para los sucesivos
conciertos. Le falta bajo mi punto de vista al resto del grupo un poco
más de movilidad encima del escenario, no les vendría nada mal para
redondear los conciertos, pero dada su corta trayectoria habrá que
darles tiempo. De lo que no tengo ninguna duda es de la calidad que
tienen, y a pesar del mediocre sonido y el poco tiempo, a mi me
dejaron plenamente satisfecho de lo que nos ofrecieron esta noche.
Con un descanso un poco más prolongado que en el anterior cambio y
siendo las 21:15, empezaba el show de
Symphony X, comenzaron con la intro que abre su ultimo
trabajo “Paradist Lost” que no es otra que “Occulus ex Inferni” lo
siguiente serían los tres temas siguiente del mismo disco, es decir la
cañera “Set the world on Fire(The lies of Lies)” temazo con
mayúsculas, donde su guitarrista el Sr. Romeo, como en casi todos los
temas, no deleitó con unos solos de infarto, muy buenos, muy técnicos,
si tengo que ponerle algún pero, sería su rapidez, su velocidad,
parece una carrera cada solo que interpreta, pero chapeau para el
Sr.Romeo, la anterior vez que los vi con Dream Theater me había dejado
con dudas, aquí me las despejó de un plumazo.
Siguiendo con el mismo disco turno para”Domination” donde empezaron
los primeros botes de la gente que ya estaba entregada al quinteto,
seguida de “The serpent’s Kiss”, en el que mejoró bastante el sonido y
con otra demostración del Sr. Rusell Allen que es de los mejores
cantantes que he visto en directo, como frontman también espectacular,
claro que ese nivel que demostró esa noche no sé si lo podrá seguir
muchos conciertos, por que fue realmente impresionante el derroche que
hizo, aquí también empezó el Sr. Rusell con la broma que venía del
concierto con DT, entonado el María Maria con la gente siguiendo el
cántico, todo un cachondeo, que le da vidilla a la gente.
Dejaron momentáneamente su último trabajo para tocarnos “The
damnation Game” para seguir con el que da título al dicho disco
“Paradise Lost” un descansito y los primero mecheros de la noche
hicieron su acto de presencia. Más tranquilidad llegó con “Through the
looking Glass” aquí hasta el Sr. Rusell paro casi el concierto para
llamarle la atención a alguien que lo veía que se estaba durmiendo,
provocando la carcajada general.
Para que nadie le pasara nada parecido y que no le entrase el
sueño nos atacaron con “Inferno (Unleash the Fire)” con otra
demostración del poderío vocal del Sr. Allen, con otro solo de
guitarra con una ejecución perfecta y el Sr. Jason Rullo batería que
nos dio buena muestra en e ste tema del potencial que tiene este
fenómeno. Turno para “Smoke and Mirrors” otra vez los saltos a ritmo
de doble bombo y con gritos eh eh eh por parte del público que lo
disfrutó a tope, gran solazo de nuevo y presentación del Sr. Romeo,
con ovación de lujo para él.
El público entregadísimo a Symphony X, pero sobre todo a Rusell
Allen que hace maravillas con su verborrea, la siguiente en sonar fue
“Sea of Lies” donde la gente también participo a modo de cánticos, que
si antes era el de eh eh, esta vez le tocó el oh oh oh y también
aprovechó para tirar unas cuantas botellas de agua a la gente, cosa
que debe de ser un clásico en sus concierto, ya que todo esta medido
con uno de los ayudantes en el escenario. De nuevo nos recordó Allen
su paso otra vez por Barna esta vez, siendo más benévolo y dijo que en
Barna no estuvo mal, pero que el mejor show es el de Madrid, que muy
caliente y vuelta a entonar el archifamoso ya, María María. Ya
refrescadito nos tocaron “Revelation” que fue el último tema en sonar
de su trabajo del año pasado, haciendo vibrar al respetable que ya a
estas alturas estábamos exhaustos, otra vez una botellitas de agua y
ya se despedían con el siguiente tema que sería la parte final de “The
divine wings of Tragedy”, ya que el tema en cuestión tiene una
duración de 20 minutos, dándolo por finalizado a las 22:35.
Tras cinco minutos de descanso y con el público pidiendo más,
salieron a escena de nuevo y el nos explicó que los dueños de la sala
eran “un dolor de culo” y que después abrirían como discoteca de
música House (como si no lo supiéramos) y diciendo de esa música era
“una puta mierda”, tras lo cual y después de quedarse a gusto nos
tocaron en primer lugar “Eve of Seduction” donde se desató otra vez la
locura general y me pareció desde la distancia que el Sr. Romeo se
marcó el solo de este tema o por lo menos el primero sin púa a pelo,
lo dejo en supuestamente dado que la distancia que me separaba era
bastante, pero esa fue mi impresión. Para despedirse nos dejaron con
el clásico “Of sins and Shadows”, nada mejor para terminar este
concierto, con un doble bombo que te entra hasta las entrañas y un
gran solo de guitarra y respondiendo el teclado Michael Pinnella con
una compenetración perfecta, para dejarnos con un berrido final de
escándalo por parte del grandioso Rusell Allen, dando por concluido el
concierto a las 22:55, no sin antes, por estar apuntando mis cosas,
casi me pega un botellazo de agua que se puso a lanzar de nuevo el
pedazo de cantante, que cayó a mis pies.
Buen concierto de Symphony X, clase magistral del Sr. Rusell
que a día de hoy es de lo mejor que he visto en directo, tanto por
voz, como por entrega y buena comunicación con la gente, haciéndote
pasar unos buenos ratos y pegarte unas cuantas risas, el resto de la
banda, de diez también el Sr. Romeo que de una vez por todas me ha
dejado convencido de su calidad, el bajista Michael Anthony la verdad
que un trabajo impecable, pero no se menea apenas durante todo el
concierto, unos teclados fabulosos, nada cargantes y haciendo un
trabajo por debajo de gran calidad y un batería que no tienen descanso
en todo el concierto y que aporrea que da miedo, en definitiva un buen
concierto, que si le tengo que poner alguna pega, sería el sonido,
aunque para Symphony X estuvo mejor, pero con algunos problemas en
varias canciones y sobre todo al final que les da por subir el volumen
y alguna vez no se sabe ni lo que estás escuchado. Los que nos
congregamos allí que seríamos unos 800, creo que salimos contentos del
resultado de este concierto.
Texto y Fotos:
O
CABALEIRO.
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