Aunque suelen venir todos los años, las últimas veces por circunstancias, me los había perdido, así que tenía muchas ganas de volver a ver a nuestros Leize y, como siempre, no defraudaron mis expectativas.

Llegué sobre las 20h. y me perdí a los primeros invitados que eran 1001 Tiro, así que no sé que tal estuvieron. Cuando entré había muy poca gente viendo a Füel, a los cuales no conocía, pero me sorprendieron muy gratamente.

Ya son gente madurita y se ve que tienen tablas en los escenarios, el cantante me recordaba a Mark Tornillo y hacen un heavy metal contundente, al estilo de los Muro. Estuvieron casi una hora tocando y se paso volando, lo que siempre es buena señal.

Hay que decir que tuvieron algunos problemas de sonido con la guitarra y al cantante tampoco se le escuchaba muy nítido. Precisamente comentaron que el guitarrista estaba tocado de la espalda y, de hecho, tenía una silla para poder sentarse, pero casi no la utilizó, el heavy es la mejor anestesia.

A mitad del show salió una chica con unos zancos bien tochos animando entre el público y también tuvieron el detalle de subir al escenario en otra canción, al único chaval que había en el público, se quedó tan contento el tío.

Acabaron satisfechos con la aceptación del público y nosotros también, por haber podido disfrutar de un grupo que no conocía, pero que mola mucho.

Aprovecho ahora para hablar de la Sala la Uni, era la primera vez que iba y me sorprendió gratamente. Es pequeña, tiene un aforo de 350 personas y estaríamos unos 200 porque te podías mover con mucha facilidad, esa es la parte buena, no había problema en ir a la barra o al baño, por cierto, de los más limpios que he visto en mucho tiempo y luego volver a colocarte casi en primera fila.

Lo malo de esto es que se me hace muy poca gente para ver a una banda histórica, es verdad que vienen casi todos los años, pero si no cuidamos a nuestros grupos y solo vemos a los Maiden, Metallica, Scorpions y grandes dinosaurios, que encima nos soplan más de 100 pavos, en cuanto se piren, se acabó el heavy/rock.

Es verdad que era la final de la champions y tocaba en el Wanda Bad Bunny, pero no creo que allí fueran muchos melenudos, jajajaja.

Mientras estábamos esperando que empezaran los Leize, estaba al lado del guitarra de Füel, le pedí una púa porque vi que tenía una bolsa con muchas y, muy amablemente me la dio, muchas gracias colega.

En el mundo del rock, a la mayoría de los grupos les toca hacer ellos mismos los cambios de instrumentos, la pasta no da para llevar peña a que te ayude, así que allí ya pudimos ver a Leize preparando el material, los históricos Félix (voz y guitarra) y Toño (bajo) y los menos veteranos pero que ya llevan un tiempo en la formación, Ibi (batería), ex -Barricada y Mikel (guitarra), el jovenzuelo del grupo.

Ya sin más historias a las 21h. arrancaron a tope con “Sin sitio” y “La rueda”, para que andarse con tonterías, caña burra desde el principio. El escenario solo levantaba como medio metro del suelo, así que los teníamos allí al lado. El sonido muy bueno, las luces sobrias y no llevaban ningún telón de fondo, pero para que necesitábamos nada más, lo importante es la buena música y eso no faltó en toda la noche.

Entre temas clásicos que ya nos sabemos todos de memoria como el baladón “A tu lado” y otras más cañeras como “Acosándome”, o “Futuro para mi” metieron el nuevo tema que acaban de sacar, “Caos” que va en su línea y no desmerece para nada en el repertorio.

La actitud es inmejorable en toda la banda, pero Toño lo vive de una forma muy especial, no para de saltar, bajar y meterse entre el público, vamos que es un torbellino cuando se sube al escenario.

No podía faltar “Sangre de barrio” y esta vez acabaron con “Buscando, mirando”. Todos esperábamos que cayera “Muros”, pero esta vez, se conoce que les metieron prisa porque ya eran las 22,45h. y querrían en la sala seguir luego con la sesión discotequera.

Javi, esta vez te cogí el relevo y pillé la baqueta destrozada de Ibi, otra reliquia para el museo de los conciertos. Poco más que añadir, esta gente nunca defrauda, muy buen concierto, buenos invitados y muy buen rollo entre el público, así que solo queda esperar al año que viene para volver a ver a nuestros queridos Leize.