El 4 de mayo de 2026 la banda Atmoran lanzó su nuevo album, aunque es el primer larga duración, titulado “We fight back!”, con nueve temas, a través de Big Bad Wolf Records. Originarios de Dokkum, Holanda, se formaron con este nombre en el año 2019, y cuentan con un primer EP grabado en ese mismo año, varios singles y un split.
Atmoran nos ofrecen un disco en el que combinan perfectamente el thrash metal y el groove, añadiendo pinceladas de death metal. El CD, aunque no destaca por su gran agresividad y fuerza, sí que cuenta con partes potentes, llevadas por unas rítmicas muy presentes en todos los cortes, que desgranan riffs variados, e incluyen también punteos interesantes, bien cuidados, algunos de ellos, melódicos; todo ello llevado por una base rítmica bien conjuntada. La voz suena inteligible, con un ligero tono agudo, aunque, en algunas partes del disco cambia de registros.
“The cross” echa a andar con un riff de guitarra escudado por la batería, que empata con la rítmica rascando para llevar al resto del combo. Sigue a ritmo medio, pero potente, con un par de breaks rítmicos y un punteo.
“Selfish” es llevado por un riff de guitarra machacón a ritmo medio; reduce ligeramente, con la voz sonando más desgarrada. Todo esto nos lleva a una parte instrumental que combina partes rítmicas y punteos, y culmina con un acelerón de ritmo, para volver al desarrollo central del tema.
“Inner me” se desenvuelve a ritmo medio a través de las guitarra rítmica y la voz; reduce el tempo y la parte vocal adquiere un cierta épica, combinada con un punteo melódico. Finaliza igual que al principio.
“Penumbra” es un tema instrumental, en el que la batería adquiere un papel destacado, junto con la guitarra. En su segunda parte incluye punteos pausados, con un ligero toque melancólico y finaliza con la guitarra en modo machacón.
“Shadows” entra con un riff potente de guitarra que engancha con el bajo y la voz, y se desarrolla a ritmo medio, aunque la batería va un tanto más rápida. Tiene cambios de ritmo con partes instrumentales y punteos, para finalizar con ritmo más rápido y la parte vocal más agresiva.
“Deceiver” se inicia con una larga introducción rítmica, a través de un riff de guitarra machacón; acelera ligeramente y entra la voz; tiene cambios de ritmo y punteos melódicosy finaliza con ritmo medio.
“Wholesale massacre” se desgrana a ritmo medio, sonando potentes la guitarra y el bajo, e intercala partes más intensas en el desarrollo del estribillo. En su final, reduce el ritmo e introduce punteos con acompañamiento rítmico.
En “Parasite” tenemos a la batería que adquiere un papel predominante, sobre todo en su primera parte; reduce el ritmo y el tema se deja llevar por un riff de guitarra machacón que enlaza con el estribillo, en un momento intenso del tema, esquema que se repetirá. Finaliza a ritmo rápido.
“We fight back! Tiene un inicio veloz, con las guitarras en plan speed, combinadas con momentos técnicos; la parte vocal se deja acompañar por un riff de guitarra machacón potente, que lleva a otros riffs cabalgantes en la misma tesitura. Oliendo el final, suena una fase tranquila, con la parte vocal recitando, y finaliza como al principio.
TEMAS
- The cross
- Selfish
- Inner me
- Penumbra
- Shadows
- Deceiver
- Wholesale massacre
- Parasite
- We fight back!
FORMACIÓN
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Frank van der Ploeg: voz
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Klaas Haaksma: guitarra
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Max van der Meji: batería
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Wiebe van Kammen: bajo/coros
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