Estado mental acorazado para ganarle la partida a las elevadas temperaturas que, en este mes de junio, están invadiendo la ciudad Compostelana. Un año más, el festival O SON DO CAMIÑO, reunió a miles de seguidores llegados de todos los rincones de la península afianzándose como uno de los festivales más importantes del indie/rock de nuestro país. Nuestro leitmotiv era la banda norteamericana LINKIN PARK la cual no se ha prodigado demasiado por el estado, a lo largo de su trayectoria, por lo que la expectación era máxima.
La noche del pasado 31 de mayo, la Sala Rebullón, de nuevo de la mano de Lestrato Rock, volvió a convertirse en uno de esos refugios imprescindibles para el rock en directo.
Los suizos Basement Saints regresaron a Galicia con un repertorio de dieciocho canciones que confirmó el excelente momento de una banda capaz de combinar la crudeza del blues, el músculo del southern rock y la energía del hard rock setentero.
Aunque suelen venir todos los años, las últimas veces por circunstancias, me los había perdido, así que tenía muchas ganas de volver a ver a nuestros Leize y, como siempre, no defraudaron mis expectativas.
Llegué sobre las 20h. y me perdí a los primeros invitados que eran 1001 Tiro, así que no sé que tal estuvieron. Cuando entré había muy poca gente viendo a Füel, a los cuales no conocía, pero me sorprendieron muy gratamente.
En nuestra particular cabalgada musical hacía horizontes conocidos y desconocidos, este pasado fin de semana, la balanza se inclinó por los segundos.
Los suecos THE SOUNDTACK OF OUR LIVES hicieron acto de presencia en la ciudad apostólica veinte años después de su primera actuación en la sala Capitol.
La noche del 29 de mayo volvió a demostrar que la música hecha en Ourense sigue muy viva. El Centro Comercial Ponte Vella acogió la segunda edición del Ourense Musical.
Una iniciativa creada por Fernando Calvo a través de su escuela de música La Casa de la Música de Ourense con el patrocinio de la Deputación de Ourense y la colaboración del Centro Comercial Ponte Vella que celebraba su 25 aniversario. Concebida como un escaparate para las bandas de la provincia y para reivindicar el enorme caudal creativo de una ciudad en la que durante años sonaba, suena, el Rock por todos sus rincones.
La verdad es que los conciertos de la gente de Lestrato Rock en el Café Cultural Auriense tienen una seña de identidad clara y en muy pocos casos te puedes equivocar incluso si acudes casi a ciegas a ver a una de las bandas que traen de gira, y aunque en esta ocasión no fue mi caso, quien lo hizo volvió a acertar fiándose de ellos.
El segundo domingo de mayo llegaba el turno a una de esas bandas que llevan años construyéndose una reputación tremenda sobre los escenarios europeos gracias al boca a boca y a unos directos simplemente magníficos, los británicos Wille & The Bandits.
Eric Clapton en Madrid: el regreso de un dios mortal, el peso del tiempo y un final que nadie esperaba.
Más de veinte años. Ese es el tiempo que Eric Clapton llevaba sin tocar en España, una ausencia tan prolongada que convirtió su concierto del 7 de mayo de 2026 en Madrid en algo más que una simple cita musical. Era una deuda histórica, una oportunidad largamente pospuesta para reencontrarse con uno de los arquitectos del blues y del rock tal y como hoy lo entendemos. Y también, hay que decirlo, una ocasión que muchos sabíamos probablemente irrepetible.
En un lugar de As Burgas de cuyo nombre me acuerdo, pero no lo digo porque ya lo sabéis, me encontraba yo pasando unos días de descanso y decidí asistir al concierto de Jimmy Dale Surf Trio, teloneados por Kwai Chang Caine, para solazarme todavía más en mi respiro. Hete aquí que al señor webfe no se lo ocurre otra cosa que importunarme en mi sosiego para que hiciese la crónica del concierto. Si es que se creen que uno sabe de todo, ¡ay como me son estos metaleros! .
Página 1 de 40







