Fue durante la edición del 2005 cuando los vi por vez primera. Nos pasamos horas dándole vueltas sobre cuál había sido el mejor directo del festival. Xosé no tenía ninguna duda: para él los Drive-By Truckers. Lo repetía una y otra vez. El resto nos dedicábamos a llevarle la contraria por eso de “tocar las narices” y no dar la razón jamás. Había que discutir por algo. De vuelta, ya en casa una vez acabado el Azkena, fui haciéndome con los discos de los Truckers poco a poco (aún no habían inventado el Spotify) y casi sin darme cuenta, acabé enganchádome a la banda. Me convertí en un incondicional.

No todo van a ser palos. Pasemos a lo esencial, pasemos a la música. He de reconocer la excelencia del cartel de este 2026. Calidad y variedad para satisfacer los más diversos gustos y para seguir arrastrándonos un año más al evento que me conquistó hace casi un cuarto de siglo.

Me creo capacitado para hablar del Azkena y tratarlo como si de “mi festival” se tratara, tanto por mi relación de fidelidad a lo largo del tiempo como por mi amor incondicional hacia él. Acudir año tras año ha sido una constante en mi vida durante los últimos veinticuatro. Lo que comenzó allá por el 2002 en una sala de conciertos (la actual Jimmy Jazz) y al año siguiente se llevó a Mendizabala, para convertirse en el recinto habitual, poco tiene que ver con el festival que disfrutamos en este 2026.

La banda australiana JET dio el pistoletazo de entrada a nuestras particulares vacaciones musicales. Durante el mes de agosto, nos tomaremos un merecido descanso, después de medio año intenso que nos ha dejado grandes sensaciones. La cúspide musical del mes de julio, de este prolífero año, llegó a cargo de JET que llenaron, hasta la bandera, la sala Capitol de Santiago de Compostela.

Estado mental acorazado para ganarle la partida a las elevadas temperaturas que, en este mes de junio, están invadiendo la ciudad Compostelana. Un año más, el festival O SON DO CAMIÑO, reunió a miles de seguidores llegados de todos los rincones de la península afianzándose como uno de los festivales más importantes del indie/rock de nuestro país. Nuestro leitmotiv era la banda norteamericana LINKIN PARK la cual no se ha prodigado demasiado por el estado, a lo largo de su trayectoria, por lo que la expectación era máxima. 

El Café Cultural Auriense, de nuevo de la mano de Lestrato Rock, volvió a vivir una de esas noches en las que la Música se disfruta de cerca, sin artificios.

Los portugueses The Bateleurs recalaban de nuevo en La Ciudad de As Burgas dentro de la actual gira de presentación de su nuevo disco “A Light In The Darkness”, en la que también es la gira de presentación en directo de su nuevo guitarrista, Ricardo Galrão.

La noche del pasado 31 de mayo, la Sala Rebullón, de nuevo de la mano de Lestrato Rock, volvió a convertirse en uno de esos refugios imprescindibles para el rock en directo.

Los suizos Basement Saints regresaron a Galicia con un repertorio de dieciocho canciones que confirmó el excelente momento de una banda capaz de combinar la crudeza del blues, el músculo del southern rock y la energía del hard rock setentero.

Aunque suelen venir todos los años, las últimas veces por circunstancias, me los había perdido, así que tenía muchas ganas de volver a ver a nuestros Leize y, como siempre, no defraudaron mis expectativas.

Llegué sobre las 20h. y me perdí a los primeros invitados que eran 1001 Tiro, así que no sé que tal estuvieron. Cuando entré había muy poca gente viendo a Füel, a los cuales no conocía, pero me sorprendieron muy gratamente.