Hay bandas que necesitan años para encontrar su sitio y otras que parecen haber llegado con los deberes hechos desde el primer día. Algo de esto último ocurre con Dead Doomed Divas a quienes les toca amenizar la Sesión Vermú de nuestra XXIII Fiesta Aniversario el próximo 17 de octubre.

Aunque la banda es relativamente reciente, detrás de ella encontramos músicos que llevan tiempo formando parte de la escena ourensana y que seguramente resultarán familiares a más de uno. Pero aquí han decidido cambiar de registro y dar rienda suelta a su lado más punk, garagero, gamberro e irreverente.

Desde aquel primer concierto en el Café Auriense hasta sus siguientes citas en diferentes escenarios de la provincia, Dead Doomed Divas han ido dejando canciones propias, versiones poco previsibles y buenas dosis de ironía, sarcasmo y mala baba, todo ello acompañado de mucho guitarreo. 

Así que hablamos con Pablo, cantante y guitarrista de la banda, para descubrir qué se esconde detrás de Dead Doomed Divas...

- Para empezar por el principio, aunque algunos de vosotros lleváis muchos años dando guerra por aquí... ¿cómo surge Dead Doomed Divas? ¿En qué momento decidís montar esta banda?

Básicamente Javi y yo teníamos ganas de montar algo después de estar tocando juntos en un par de grupos. Probamos formato trío e incluso pensamos en dúo, y al final convenció a Fabián para el bajo y a Diego a la guitarra. Tampoco se resistieron mucho. Ahora son tres musicazos que me tienen que aguantar.

- Si tuviéramos que describir vuestra música en tres palabras probablemente acabaríamos metiendo Rock, Punk y Garage por algún lado. Pero ¿cómo la definiríais vosotros?

Las canciones en sí son una excusa para poder llegar a meter una parte rara, un solo tremendo o un final inesperado. Así que el estilo nos da igual, hay rock, punk, funk, blues, garage, surf, etc... Todo un poco mezclado.

- El nombre, Dead Doomed Divas, tampoco parece elegido precisamente al azar. ¿Quién tuvo la culpa del nombre y qué historia hay detrás?

Es un secreto. Si te lo cuento tendría que matarte.

- Hay algo que parece bastante claro desde las primeras canciones: aquí no hay demasiada intención de tomarse las cosas demasiado en serio, porque entre “Tortilla de patatas”, “Regaliz de fresa”, “No me gusta el Funk” o “Planeta mierda” hay títulos que ya dejan bastante claro por dónde van los tiros... retranca, pero también mala leche y crítica. ¿Dónde termina el cachondeo y empieza la crítica social?

Sí, ambas cosas. El humor hace más agradable la estancia, pero la mayoría de canciones tienen algo que decir. "Planeta Mierda" habla de ecologismo, "Tortilla de Patatas" de estar contra el autoritarismo y la monarquía, "Orlando Furioso" realmente habla de un sin techo que padece esquizofrenia y un día va a matar a alguien por no estar en tratamiento. Es una denuncia de un sistema que no cuida a los enfermos mentales. Pero todo dicho con humor o al menos de una forma que no sea denunciable.

- Una de las cosas que más llama la atención es que habéis recuperado canciones de gente y bandas muy vinculadas a Ourense. ¿Qué importancia tiene para vosotros reivindicar esa pequeña historia musical de la ciudad?

Cuando comienzas una banda y aún no tienes claro el sonido ni lo que buscas, lo fácil es hacer versiones. Pero ¿por qué no versiones de canciones de bandas de la zona? Así que fue fácil coger un par de temas de Supermirafioris, otro de Mcarballo, otros que teníamos perdidos de Gato Bazooka, etc... incluso pensaba meter alguno de Lap a Rush. Todos grupos en los que toqué o colaboré alguna vez. A partir de ahí ya podemos meter canciones propias sin caer en el pozo de las bandas tributo o las de covers. Pero es que hay muy buenos grupos en la historia de la ciudad y muy buenas canciones. Como idea, alguien debería hacer un grupo tributo a Ourense.

- Además incluso os habéis atrevido con “Eno sagrado”, a partir de una cantiga de Martín Codax. ¿Cómo se decide que una canción puede pasar por el filtro Dead Doomed Divas?

No hay mucho filtro. Hay que tocar y que suene. Quedaron en la cuneta algunas canciones que no nos gustaba como quedaban y estamos haciendo cosas nuevas. Pero realmente las canciones te encuentran, te golpean como chocar con una moto. Sólo hay que estar atento y recogerlas al pasar. Las traemos al local, las tocamos y a ver que pasa.

- Y tampoco os cortáis con las versiones. Habéis pasado por Ramones y hasta Body Count. ¿Qué tiene que tener una canción para que os entren ganas de destrozarla... o de mejorarla?

Nada, realmente las versiones son un poco de relleno. Ramones lo sugirió Diego y Cop Killer por la gracia de tocarla cuando pasa la policía local. Pero ya no estamos tocando más versiones que la de MCarballo.

- Hay bandas que cuando se suben al escenario buscan transmitir una imagen muy concreta. Vosotros parecéis bastante más interesados en pasarlo bien y hacer que se lo pase bien la gente. ¿Es así o también hay bastante trabajo detrás de ese aparente caos?

Es que somos muy diferentes los cuatro. Personalidades muy distintas y caracteres muy fuertes, diferentes formas de entender la música y de crear, y cada uno tira para un lado. En el escenario no hay nada preparado, ni la forma de vestir ni lo que hace cada uno. Fabián hizo unas pegatinas con la caricatura de cada uno y es muy fácil reconocernos. El hippy, el heavy, el guapo y el tarado. Parecemos el Equipo A. Da gracias que llevamos pantalones, porque Javi cualquier día toca en pelotas.

- Vamos con el futuro. ¿Tenéis suficientes canciones propias como para pensar ya en grabar algo o todavía estáis en esa fase de “vamos haciendo canciones y ya veremos”?

Sí, ya tenemos bastante grabado, lo que pasa es que venimos de una etapa con problemas de salud y estuvimos medio parados este año. Ahora ya solucionado todo quedamos para repasar lo grabado y sacar algo. Un par de canciones ya las hemos lanzado al Jato Negro para que las mueva, a ver que tal suenan, y publicaremos pronto un vinilo o algo así.

- Y llegamos a una cita bastante especial, al menos para nosotros. El 17 de octubre vais a ser los encargados de abrir la jornada de nuestro XXIII Aniversario con una sesión vermú en el Auriense. ¿Qué os parece eso de tocar a las doce y media de la mañana mientras buena parte del público todavía está intentando recordar cómo llegó a casa la noche anterior?

Siempre es especial tocar en el Aniversario del Canedo. Y más este año con el Xingro de Honor al Auriense. Más del 50% de nuestros conciertos son en el Auriense. Pero esta vez la audiencia será la más selecta de la ciudad.

- Para quien todavía no haya visto a Dead Doomed Divas, ¿qué tres razones le daríais para “madrugar” el sábado y acercarse al Auriense?

“Quiero la cabeza de Manuel Baltar”, “Vamos a quemar la casa del alcalde” y “Mátalos a todos”

- ¿Algo más que queráis decir a quienes lean esta entrevista y que se nos haya podido quedar en el teclado?

Sólo que queremos tocar en otro sitio además del Auriense. Estamos preparando un par de conciertos fuera pero es difícil darse a conocer en salas y festivales al ser una banda reciente. Iremos pronto a Sarria y a ver qué más cae. Pero si nos queréis, contratadnos.

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