Si algo queda claro al mirar hacia atrás en este primer cuarto de siglo que ahora termina es que la música en directo no solo ha sobrevivido, sino que está viviendo posiblemente uno de sus mejores momentos.

Sin entrar en valoraciones ni en estilos musicales, hay que decir que nunca antes habíamos tenido tantos conciertos, tantos festivales de verano, tantas giras multitudinarias y tantas oportunidades de ver a nuestros artistas favoritos sobre un escenario.

Pero hablar de música en directo es, para las gentes del Canedo, sobre todo hablar de todo lo que pasa lejos de los grandes focos. Es hacer mención de esas pequeñas salas donde el rock and roll sigue sonando crudo, cercano y sin filtros, gracias a promotores que se la juegan noche tras noche por pura pasión. Porque no todo son llenos, ni carteles luminosos, ni cifras espectaculares: muchas veces estos conciertos acaban con más huecos entre el público de los que nos gustaría y con pérdidas económicas que sólo entienden quienes están al otro lado, poniendo tiempo, dinero y energía para que la música no se apague.

Difundir estos eventos no es solo colgar un cartel o compartir un enlace en redes; es remar contracorriente, insistir, creer en las bandas y en el valor de una escena que se construye desde abajo. Cada concierto con poco público duele, pero también demuestra hasta qué punto es frágil este ecosistema y lo fácil que sería perderlo si nadie lo sostiene. Por eso apoyar estas iniciativas es clave. Ir a los conciertos, hablar de ellos, compartirlos y valorar el trabajo de quienes los hacen posibles es una forma directa de cuidar el rock and roll en su estado más puro. Porque sin público, sin apoyo y sin difusión, las salas pequeñas se apagan… y con ellas, gran parte de la magia que mantiene viva la música en directo.

En Ourense comenzaremos el año a tropezones, pisándonos las mangueras entre nosotros como ya suele ser habitual en nuestra ciudad.

El sábado 3 triple cita con bandas locales. Noche de júbilo para aquellos que posean el envidiable don de la ubicuidad. Por un lado, en el Auriense, los Dead Doomed Divas se subirán al escenario mientras los Flanagan, aproximadamente a la misma hora, estarán repartiendo en el Torgal. Poco más tarde, en El Pueblo, serán los Tandub quienes muevan ficha. Resultará imposible verificar in situ el falso aforismo de que nadie es profeta en su tierra.

      

 

Al día siguiente en el Auriense, festejando el primer aniversario del Better Things Club, los vigueses The Bo Derek’s nos presentarán su último lp: "Working Class Rock n Roll". Aclamado como uno de los mejores discos nacionales del año, la banda más guapa de la margen derecha del Miño, nos desgranará una a una sus nuevas canciones y repasarán sus grandes éxitos de ayer, de hoy y de siempre. (Ojo, tienen un camiseta nueva cojonuda)

Llegará el viernes 9 y, por vez primera en la ciudad, Los Chicos se subirán al escenario del Auriense (seguramente, también a la barra) para hacernos bailar con su “Never is too much”. Diversión garantizada al cien por cien. Si los ves durante el día por los Vinos no dudes en acercarte e invitarlos a una cervezas o unas tapas. Ellos te lo agradecerán y durante el show lo agradeceremos todos.

Los días 16 y 23, Wind Rock Band banda de formación clásica (Conservatorio Profesional de Música de Ourense) y el barbudo bardo Ángel Stanich que viene a presentarnos sus últimas composiciones, quienes actuaran entre bambalinas en el Teatro Principal.

El  viernes 23 también estarán los Pensando en Ti en el Ceres 1894. Banda tributo a Los Suaves. Si pasas por Cangas o si se pone buena tarde y te apetece cambiar de aire, acércate hasta The Trooper Pub para de la mano de los Lestrator disfrutar con los madrileños Luback.

El sábado 24, The New Raemon en el Torgal para presentarnos su “Ocurrimos Lejos”.

El 25 tocara coger el coche para la cita con la leyenda viva, Lee Fields en la sala Capitol en Santiago. Cita ineludible para los amantes del soul clásico. Pero si no tienes coche o pierdes el tren, en Ourense ciudad tienes una oportunidad única de disfrutar de un genio en el Torgal. Elijah Fox multintrumentista tres veces nominado a los Grammy ofrecerá un show único e irrepetible en el sótano de Celso Emilio.

El 30 Tregua, como no, en el Auriense y el 31 para cerrar el primer del año podemos acercarnos hasta Lugo para disfrutar con los Arizona Baby en la sala Jagger y disfrutar de paso del buen comer que ofrece la ciudad de la muralla.

Enero habrá acabado dejando un estupendo sabor de boca y con la expectativa de un carnavalesco febrero cargado de rock n roll.

Pero esa será otra historia.